liderazgo de alto rendimiento

Cómo es el Liderazgo de Alto Rendimiento

Imagínate que pudieras encontrar un método para conseguir todo aquello que te propongas, un método que te hará tener éxito, un método que te ayudaría a vivir con calma y con eficacia, un método que te enseña como aprovechar al máximo todas tus cualidades, seguramente piensas que esto no existe.

 

¿Y si te dijera que las habilidades para conseguir todo esto, ya lo tienes en tu interior? Pues así es, sólo necesitas sacarlo, entrenarlo, el método del que te hablo que te ayudará a lograrlo, es el Liderazgo de Alto Rendimiento. Mira en este artículo en qué consiste y la clase de líder puedes llegar a convertirte. 

 

Las características, de forma resumida, que definen al Liderazgo de alto rendimiento son las que siguen:

Centrado en el cliente, creatividad, ilusión, amabilidad, sonrisa, entusiasmo, dinamismo, innovación, pasión, amor, empatía, movimiento, integral, aporte de valor, “solucionador” de problemas, relaciones (personales y sinergias laborales), hogar (como en casa), fresco, limpio, dinámico, cercano, humildad, enfocado a resultados, calma, gestión de recursos, salud global, visión de futuro, planificación, eficaz, vivo, constancia, comunicación efectiva, negociación.

Todo esto y más puedes llegar a conseguir con la formación adecuada de Liderazgo de Alto Rendimiento

 

Cómo es una persona que ha aprendido  Liderazgo de alto rendimiento

 

Es un líder cercano que tiene ilusión por compartir con las personas con las que trabaja, con las que vive.

Es un líder 360 grados, es un líder 365 días al año, su característica principal es que ayuda a otros a sacar lo mejor de sí mismo, ayuda a su empleados a dar el 100% de sus capacidades, sin látigo, con la mejor sonrisa y ayudando a las personas a aprender y convertirse en líderes de su campo, anima y ayuda a otros a crecer.

 

Es un líder servicial, tiene como objetivo prioritario el cliente, aportar valor a las necesidades que éste presenta, maneja como nadie la escucha, la comunicación eficaz y habla desde su sentimiento interior.

 

Es un líder focalizado en sacar el máximo rendimiento de las cualidades de cada miembro de su equipo, de sí mismo, y de cada cliente con el que trabaja.

 

Es un líder amable, que sonríe, porque comprende que la sonrisa genera placer en su cerebro y en la de su cliente, genera vínculo, genera empatía y diluye el miedo, hace crecer al líder, al equipo y a las personas con las que trabaja.

 

Es un líder que comprende que el centro del alto rendimiento viene generado por el trabajo del equipo, por la satisfacción del cliente.

 

Su lema: “Todos ganamos o no hay trato”

 

Es un líder humano, muy humano, que comprende el sufrimiento de la persona con la que trabaja y que sin embargo hace una buena gestión emocional ante la información que recibe, porque es consciente que desde la gestión adecuada de las emociones se ayuda más, se piensa mejor y se acompaña de forma efectiva.

 

Más características de una persona entrenada en Liderazgo de Alto Rendimiento

 

Es un líder creativo, aporta soluciones creativas a los problemas, no se centra en el problema sino en la solución del mismo aportando ideas que trascienden, que se salen de lo cotidiano.

 

Vive su día a día con entusiasmo, porque el día a día lo ha elegido él, sabe lo que acontece cada día en su vida porque él eligió vivir así, ajusta lo que llega cada día a su plan de vida.

 

Está en continuo movimiento generando nuevos espacios de crecimiento para él, para su equipo y para sus clientes, es un “aprendedor” que lo lleva grabado en los genes.

 

Vive feliz, felicidad que contagia al resto de su equipo y de personas con las que vive y trabaja, sus clientes, sus compañeros, su familia.

 

Huye de la rutina, conoce que el mundo actual cambia cada día de forma muy rápida, lidera al instante, al momento, porque sabe que mañana será diferente. Aunque no por ello deja de planificar, sabe que planificar le acerca al éxito y si las circunstancias de la vida lo desván de su planificación, no importa, se adapta, él ya estaba preparado.

 

El líder de alto rendimiento, planifica y gestiona su tiempo según las prioridades de su plan de vida y después va haciendo ajustes durante el camino.

 

Es un líder visionario, tiene claro dónde quiere llegar y avanza con paso seguro, entusiasma a los que acompaña. Le muestra su capacidad y todos los recursos que tienen para avanzar por sí mismos.

 

Es un líder que gusta de la innovación de aportar lo nuevo, de que su equipo aporte ideas y formas de avanzar, de traer el futuro al presente.

 

Es un líder que está en continuo aprendizaje, como decía aquel, es un océano de sabiduría de sólo un dedo de profundidad. Conoce todo, conoce nada, porque su don es la habilidad de sacar lo mejor de los que tienen la sabiduría profunda de un tema en cuestión.

 

En un líder de personas con talento, mucho talento a los que ayuda a ser mejores, a sacar lo mejor de sí mismos y a responsabilizarse de su tarea, de su área.

 

 

En el Liderazgo de Alto Rendimiento, el líder tiene una visión a vista de pájaro de todo el proceso por el que una persona o empresa está pasando, es capaz de ver la totalidad del problema, tiene la habilidad de ver cómo interaccionan los distintos elementos de su vida y le ayuda a desgranar y encajar cada instante y cada momento vivido para poder llegar al máximo alto rendimiento.

 

Un líder de alto rendimiento es un facilitador, es un consultor y un coach de primer orden. Acompaña a su cliente en la consecución de sus objetivos por difíciles que estos sean. Crea vínculo con ellos y por tanto fideliza a su cliente de forma permanente, que a su vez al ser felices con el trabajo que están realizando y viendo el valor que les aporta, traen nuevos clientes y el ciclo continua haciendo crecer el proyecto.

 

El Líder de alto rendimiento es consciente de la importancia de la salud y por ello es una persona que se cuida, que hace deporte, come saludable y vive saludable. Transmite esta ideología y la comparte con su equipo y con sus clientes.

 

Es un líder que gusta de vivir en bienestar, en gestionar adecuadamente sus recursos, sus prioridades y tiene un enfoque de disfrutar de la vida desde el compromiso la responsabilidad y del goce por cada acto diario.

 

Es un líder que rompe moldes, huye de las estructuras fijas creadas, caducadas y que durante años han perdurado en el ambiente laboral. Con su creatividad aporta soluciones para realizar lo mismo pero en un ambiente o lugar de mayor bienestar, rompe lo de siempre para dar paso a lo nuevo, más efectivo y de menor coste de salud.

 

Es un líder de alto rendimiento porque rinde al máximo en todas las facetas de su vida, en su trabajo, en su familia, en sus relaciones. Es un apasionado de la vida, es valiente, gusta de generar espacios nuevos de crecimiento en los que desarrollarse y ayudar a otros a lo propio.

 

Es un líder que entiende a su cliente como parte de su sistema de vida y por tanto debe darle lo máximo para recibir lo máximo, comprende que todo interacciona en su vida y que todo lo que le hace le vuelve de la misma manera y con la misma o mayor intensidad.

 

Es un líder de Alto Rendimiento porque es un patrón de barco, es un guía en la niebla y cuando otros no ven, o pierden el rumbo, él sabe dónde se dirige, porque su visión ya sabe hacia donde se dirige, ya sabe donde estarán y como llegarán. Cuando llega el pánico sabe como gestionar la situación, la reconduce y de nuevo el equipo toma el rumbo.

 

Es un líder que si no se le pregunta, hablará muy poco, porque líder de alto rendimiento no es hablar, es escuchar, es comprender, saber las necesidades de su cliente y de su equipo, de su empresa y de su proyecto.

 

Es un líder que maneja la pregunta, avanza con su cliente preguntando y haciéndole entender que la responsabilidad de su vida es sólo suya y que por ello puede cambiar y llevarla donde quiera, como mas le guste y como mejor se sienta.

 

El líder de alto rendimiento es un líder conciliador, buscará el entendimiento en los conflictos, buscará que todos ganen, él también, propondrá soluciones desde el amor, desde el ganar/ganar, desde la eficacia, desde la amabilidad, desde la integridad, el positivismo, la sinceridad.

 

Lo mejor de todo es que un líder de alto rendimiento sabe que cada día es una oportunidad para mejorar y avanzar, sabe qua la única forma de mejorar como líder de alto rendimiento, o de llegar a ser un Líder de alto rendimiento es entrenar, entrenar y entrenar.

 

Por ello, cada día que se despierta tiene como prioridad en su vida entrenar todas las competencias que cada día le hace ser mejor.

 

Es tu momento, es tu elección si quieres ser un Líder de Alto Rendimiento sólo tienes que tomar la decisión de serlo, de empezar tu entrenamiento y llegar a ser lo que siempre quisiste ser. Es de esta manera que tu negocio, tu familia, tus relaciones en definitiva tu vida será una vida como siempre la soñaste.

 

Recuerda siempre que liderar es vivir y el Liderazgo de Alto Rendimiento es la mejor forma de vivir en una vida de éxito.

 

Un abrazo

Juan

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